Qué Festejamos en Januká

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En la época del segundo Templo de Jerusalem, el imperio Griego - que gobernaba en la tierra de Israel - decretó varios decretos en contra del pueblo de Israel con la finalidad de anular su religión. Ellos prohibieron el estudio de la Torá y el cumplimiento de las mitzvot, se apoderaron de su dinero y de sus hijas. Además, los griegos también entraron al Templo Sagrado destruyendo varias partes de él, e impurificaron los elementos puros que en él se encontraban.

En la época del segundo Templo de Jerusalem, el imperio Griego - que gobernaba en la tierra de Israel - decretó varios decretos en contra del pueblo de Israel con la finalidad de anular su religión. Ellos prohibieron el estudio de la Torá y el cumplimiento de las mitzvot, se apoderaron de su dinero y de sus hijas. Además, los griegos también entraron al Templo Sagrado destruyendo varias partes de él, e impurificaron los elementos puros que en él se encontraban.

El pueblo de Israel sufrió mucho por causa de los griegos, hasta que D'os se apiadó de nosotros y preponderaron los hijos de Jashmonái - los Sumos Sacerdotes. Ellos mataron a los enemigos y salvaron al pueblo de Israel de sus manos. También instituyeron un rey de los sacerdotes y el reinado retornó al pueblo de Israel por más de 200 años, hasta la destrucción del Segundo Templo en el año 68 de la era común.

El día 25 del mes de Kislev los hijos de Israel vencieron a sus enemigos, destruyéndolos. Ellos entraron al Templo y sólo encontraron allí un frasco de aceite puro que tenía el sello del Sumo Sacerdote y que sólo alcanzaba para encender la menorá (el candelabro) del Templo un solo día. Sin embargo, con ese aceite pudieron encender la menorá durante ocho días, hasta que machacaron olivas y extrajeron nuevamente aceite puro.

Por todo esto, Nuestro Sabios de aquella generación decretaron que sean estos ocho días - a partir del 25 de Kislev - días de alegría y de alabanza, y que en ellos se enciendan luces durante ocho noches, para mostrar y difundir el milagro ocurrido. Debemos tener mucho cuidado en encender las velas de Januká y quien es cuidadoso en su encendido - así como en el encendido de las velas de shabat - tendrá hijos que serán grandes sabios de la Torá.

La palabra hebrea janú significa "descansaron" y el valor numérico de las letras kaf y he suma 25 (ya que en hebreo cada letra tiene un valor numérico, la letra kaf, 20 y la he, 5). Esta fiesta se llama Januká pues ellos descansaron (janú) después de mucho tiempo de batallas contra el enemigo, en el día 25 (ka) del mes de Kislev.

Además, esta fiesta se llama Januká, porque en estos días ellos hicieron una reinauguración del Templo de Ierushalaim (janukat habait), que los enemigos habían impurificado.