¿Cómo identificar las cuatro manipulaciones israelies clásicas en los medios de comunicación?

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Cuando se trata de informar sobre el conflicto palestino-israelí o árabe-israelí, la suprema mayoría de los periodistas se permiten licencias profesionales que en otros escenarios no se permitirían.

Hace unos años, Juan Miguel Muñoz, el entonces corresponsal español del diario El País, afirmaba que él estaba allí para hacer "periodismo de ocupación", mientras que el periodista Javier Martín, jefe de la española EFE en Israel-Palestina hasta que fue transferido por su baja valía profesional, declaró en una entrevista que no había paz en Oriente Medio simplemente "porque Israel no quería".
Cuando se trata de cubrir a Israel, Juan Miguel Muñoz o Javier Martín, son los prototipos del periodista militante que no se deja confundir por los hechos. Para ellos, lo importante es fomentar las narrativas pro-palestinas y que del profesionalismo se ocupen otros.

Cuando se trata de informar sobre el conflicto palestino-israelí o árabe-israelí, la suprema mayoría de los periodistas se permiten licencias profesionales que en otros escenarios no se permitirían.

Hace unos años, Juan Miguel Muñoz, el entonces corresponsal español del diario El País, afirmaba que él estaba allí para hacer "periodismo de ocupación", mientras que el periodista Javier Martín, jefe de la española EFE en Israel-Palestina hasta que fue transferido por su baja valía profesional, declaró en una entrevista que no había paz en Oriente Medio simplemente "porque Israel no quería".
Cuando se trata de cubrir a Israel, Juan Miguel Muñoz o Javier Martín, son los prototipos del periodista militante que no se deja confundir por los hechos. Para ellos, lo importante es fomentar las narrativas pro-palestinas y que del profesionalismo se ocupen otros.
Manipulación número 1: "La violencia palestina, si nos esforzamos, puede ser justificada y hasta comprensible". El mismo patrón enfermizo lo podemos encontrar entre no pocos políticos también. La lógica maquiavélica se puede resumir de la siguiente manera: -Los palestinos matan a civiles israelíes motivados por una serie de razones, a) porque los judíos construyen colonias en territorios palestinos, b) porque hay desesperación, hambre y pobreza entre los palestinos, c) porque no hay avances en el proceso de paz y no se ve a la vista la creación de un estado palestino, d) por la humillación que sufren los palestinos dia a día. Se puede resumir todo en una sola palabra... "ocupación". Y si no hay ocupación, se la inventa como suelen hacer en Gaza.
Exactamente el mismo argumento solían utilizar cuando, durante la década del 90?, aparecieron los terroristas suicidas palestinos. Cuando el terrorismo islámico apareció en medio de Europa se siguieron acusando a Israel aunque ahora es menos creíble. En la actualidad el terrorismo no son islamistas-suicidas por lo que se puede regresar al patrón anterior. No hay valores absolutos para estos periodistas: -Asesinar está mal, pero si el asesinado es a un israelí en manos de un palestino, podemos buscar una justificación que sirva como aliciente.
Manipulación número 2: "Cambiemos el orden de los factores que seguramente lograremos alterar el producto". Si preguntas a un periodista por qué razón titulan una noticia sobre Israel-Palestina señalando ante todo la cantidad de muertos palestinos y solamente en el párrafo siete nos revelan que el palestino murió tras atacar a un israelí, las respuestas que recibirás pueden ser varias... a) Yo no titulo, lo hacen desde la editorial (así se justificaba Shlomo Shlutzky cuando sus informes se publicaban en Clarín de Argentina), b) Las noticias se escriben de acuerdo a la importancia, ante todo se colocan las consecuencias más terribles y luego se desarrolla la noticia, c) Lo hago sin intención.
Lo cierto es que la intención demonizadora es evidente. Cuando se lee una noticia, la inmensa mayoría de los lectores no llegan al párrafo siete y, por ende, es probable que nadie se entere el orden correcto y real de los hechos. Además, las excusas denotan que para el profesional de la comunicación que los palestinos mueran a manos de israelíes es una noticia mayor pero que los palestinos hayan atacado con un cuchillo a otro ser humano que es israelí es una noticia menor y por consiguiente... va en el párrafo siete.
Manipulación número 3: "Todo lo que nos dice Israel es supuesto pero lo que nos dicen los palestinos es cierto". Resulta bochornoso que, para demasiados periodistas, las fuentes de información de una dictadura como la palestina sean de mayor valía que la de una democracia como la israelí. Si lo dice la agencia oficial palestina Maan es confiable, según ellos, pero si el portavoz es del ejército israelí, es como dudable. Si de fuentes israelíes se trata, nada mejor que utilizar el diario Haaretz, un periódico que es leído por menos del 6% de los israelíes (a pesar de lo que nos hace creer Pedro Brieger de Argentina) y cuya poca confiabilidad se refleja a la hora de adaptar los hechos a su agenda de extrema izquieda.
En la última década la extrema izquierda (al igual que la extrema derecha) definitivamente ha perdido su respeto por las verdades absolutas. La ecuación es muy simple... si un portavoz del gobierno israelí dice algo inexacto, los medios de comunicación de Israel lo crucificarán y denostarán hasta el aburrimiento.
Basta observar lo que sucedió cuando el Primer Ministro israelí Binyamin Netanyahu dijo en un discurso que el Mufti de Jerusalén (Hajj Amin Al-Husseini) era quien había convencido a Hitler para llevar a cabo la "solución final". Horas de transmisión y kilos de tinta se invirtieron para que decenas de especialistas en historia del Holocausto se presenten a explicar las irregularidades de las afirmaciones de Bibi. La noticia sobre las palabras de Netanyahu apareció en casi todos los medios de comunicación del mundo.
Hagamos un ejercicio de comparación: -El embajador palestino dijo en el Consejo de Seguridad de la ONU que Israel robaba órganos de palestinos abatidos. Tal afirmación no es otra cosa que una calumnia (libelo) ritual antisemita tan barata y borde como "los judíos sacan la sangre de los cristianos para preparar pan ácimo". ¿Acaso hemos visto medios de comunicación palestinos ridiculizando al embajador por su invento? Por supuesto que no.
El climax de la ridículez y la degradación profesional lo hemos constatado durante la última operación militar en Gaza "Margen Protector" (2014), en donde la fuente sobre cantidad de muertos la facilitaba el propio Hamás a través de su Ministerio del Interior, siendo que ninguno de los periodistas que transmitía sin moverse del Hotel naranja ubicado al lado de la playa en Gaza se dignaba a constatar que las cantidades eran ciertas y que la cantinela "son todos civiles, la mayoría ancianos, niños y mujeres" se sostenía en la realidad. Hoy, con los nombres y apellidos en la mano, sabemos que esos mismos periodistas han sido cómplices – inocentes o no – del terrorismo islámico de Hamás.
Manipulación número 4: "Lo importante es mostrar el lado humano del conflicto". Es verdad, se trata de una falencia profesional profunda que no está únicamente relacionada con el conflicto palestino-israelí. Por holgazanería, por post-modernismo... o simplemente porque profundizar y contextualizar los temas exigiría que el profesional de la comunicación se especializase en la materia, en vez de hacer copy-paste de las noticias (y a veces barbaridades) que publica EFE o que ofrecen otras agencias de noticias. Presentar el lado humano de las cosas facilita la tarea del comunicador... El periodista llega a un campamento de refugiados palestino y centra su filmadora en una niña mientras la voz en off relata sus angustias y los sueños que no podrá cumplir por culpa de la "ocupación". Lo difícil es explicar las razones y los contextos, las causas y los efectos que han provocado las acciones de sus mayores y, de paso, hacer una autocrítica del papel de los medios de comunicación para eternizar aquella desgracia.
La lista de justificaciones es francamente interminable y nos obliga a analizar caso por caso. El próximo paso sería indagar la relación directa y concreta entre los patrones de manipulación recién detallados y el notable aumento de antisemitismo en demasiadas sociedades. Sería iluso creer que no hay relación por lo que la pregunta sería cuánta y no si hay o no.

FUENTE: AURORA – ISRAEL