“Las relaciones diplomáticas no mejoraron la realidad de los cubanos”

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Itongadol/AJN.- Yossi Smierc, rabino del Kspace Miami, dialogó con la Agencia Judía de Noticias sobre la situación actual de la comunidad judía cubana en Miami a partir del restablecimiento de las relaciones diplomáticas del país caribeño con Estados unidos. "Hay una comunidad bastante grande, pero pasaron muchos años desde que los judíos salieron para Miami, y lo que se ve es la tercera generación y están totalmente integrados. Los judíos cubanos se integraron muy fácil en la sociedad, por lo menos en Miami."

Itongadol/AJN.- Yossi Smierc, rabino del Kspace Miami, dialogó con la Agencia Judía de Noticias sobre la situación actual de la comunidad judía cubana en Miami a partir del restablecimiento de las relaciones diplomáticas del país caribeño con Estados unidos. "Hay una comunidad bastante grande, pero pasaron muchos años desde que los judíos salieron para Miami, y lo que se ve es la tercera generación y están totalmente integrados. Los judíos cubanos se integraron muy fácil en la sociedad, por lo menos en Miami."

Yossi Smierc es un joven rabino argentino que dirige actualmente la comunidad judía de Kspace en Miami, Florida, una kehilá con judíos cubanos y descendientes de esos cubanos que se instalaron en Estados unidos décadas atrás.

"Hay una comunidad bastante grande, pero pasaron muchos años desde que los judíos salieron para Miami, y lo que se ve es la tercera generación y están totalmente integrados. Los judíos cubanos se integraron muy fácil en la sociedad, por lo menos en Miami. Está la pequeña Habana, un pueblo en el que entrás y parece que estás en Cuba. Eso es porque la gente se siente en sus raíces. Pero la realidad, Estados Unidos es un país pluricultural y hay aceptación de distinta demografía y orígenes", expresó el líder espiritual de la comunidad a la Agencia Judía de Noticias.

Si bien el rabino Smierc destacó principalmente la presencia de una generación joven como pilar de su comunidad, también comentó que hay un grupo de personas más adultas, que aún tienen familiares viviendo en Cuba y su opinión, respecto a las nuevas relaciones diplomáticas con Estados unidos, es bastante negativa. "Dicen que no están de acuerdo, que hay una careta de la realidad de lo que está pasando en Cuba y no es que mejoró la realidad de los cubanos, siguen habiendo presiones y siguen habiendo problemas", explicó el rabino y agregó que "por más que hayan hecho acuerdos, nada cambió".

"Personalmente, si esto mejora la vida de los cubanos y las persecuciones que tienen por diferencias políticas, entonces bienvenido sea, pero eso no está pasando y aparentemente no va a pasar. Esto es un juego político del gobierno norteamericano para tratar de ganar votos antes de las elecciones", agregó.

Así como hay muchos judíos cubanos en Miami y a pesar de que la mayor parte de ellos son descendientes de esa primera generación que se exilió en Norteamérica hace casi 60 años atrás, aún forman parte de la comunidad algunos de esos primeros judíos que abandonaron Cuba en la época de Fidel Castro. Tal es el caso de Manuel Seara, administrador general y supervisor de tareas de la comunidad Kspace en Miami. Seara se instaló en Estados Unidos en 2007, junto a su esposa e hijas; su primer nieto nació en suelo norteamericano. Seara, quien mantiene contacto a diario con sus padres y hermano, que todavía residen en la pequeña comunidad Santo Espíritu en la isla caribeña, se expresó en diálogo con AJN respecto a la nueva alianza del gobierno de Castro con la administración de Obama y sobre lo que fue la vida comunitaria en Cuba.

"No le tengo ninguna fe al proceso que hay ahora. No estamos en contra, pero no vemos que para el cubano que está a pie, tenga alguna connotación, siempre y cuando todo el poder esté concentrado en las mismas personas, para el cubano si no ha habido en 56 años nada, no va a haber nada ahora", arremetió.

"Nosotros éramos de un pueblito del interior y allá nos reuníamos, éramos 20 personas, 3 familias, hacíamos una vez al mes el kabalat shabat, pero la vida de ir a la sinagoga, de hacer las actividades, algunas sí se celebraban pero algunas no. Casi siempre, cuando había festividades se hacía con la comunidad de Santa Clara que era más grande, pero vida judía como tal no. Cualquier comida es difícil, pero la comida kosher mucho más. Si no las mandaba de afuera el Joint o algunas organizaciones que ayudan, entonces no se veía. No creo que esta situación no cambie en nada, las restricciones vienen del sistema político y la gente que domina el sistema político sigue ahí. Veo todos los días las noticias y hablo con ellos – padres y hermanos- por teléfono, y para los de a pie no ha habido ningún cambio", sostuvo.

"En cuanto uno encuentra acá un lugar, es diferente, tienes un lugar, te relacionas con la gente del lugar. No vas a tener un gobierno que te va a estar chequeando si te estás reuniendo con el rabino Yossi o con el rabino Chávez Amar. Ha habido gente que llegó al país para ayudar a la comunidad, pero desde que entran al país la policía política les pone gente que los siga para ver qué hacen. El mismo gobierno no permite que ayuden a la gente", comparó Seara el estilo de vida comunitario en Cuba con el que tiene desde 2007 en la comunidad Kspace y resaltó que lamentablemente la identidad cubana de la nueva generación "no es tan fuerte".

"Nosotros queremos de nuevo la libertad en Cuba y poder, como había antes, una comunidad de casi 55 mil judíos, una comunidad fuerte, con vida. La gran sinagoga de la Habana, hoy el gobierno la hizo un teatro. Lo que nos dejaron fue el sótano, para que hubiera una comunidad hebrea ahí", subrayó, por último, Manuel Seara.