Tenemos los candidatos pero ¿tenemos democracia?

Opinión
Tipo y tamaño de letra

Las frases hechas, o latiguillos, se repiten con tanta frecuencia y seguridad, que no se analiza su contenido cada vez que son pronunciadas. Uno de ellos es “Israel es la única democracia de Medio Oriente”. Pero es ¿eso cierto? Debo confesar que no estoy muy convencido de esa verdad. Podremos decir que tenemos “democracia israelí”, pero esta dista mucho con la verdadera democracia tal cual figura descripta en los libros que tratan el tema.

El diccionario Espasa-Calpe define como democracia a la “Doctrina política en favor del sistema de gobierno en que el pueblo ejerce la soberanía mediante la elección libre de sus dirigentes”. ¿Pero el pueblo de Israel tiene esa posibilidad? También se especifica que un buen régimen democrático es cuando los tres poderes constituidos, el Ejecutivo, el Legislativo y el Judicial son totalmente independientes. Y acá volvemos a considerar que ese principio se viola radicalmente en nuestros gobiernos.

Las frases hechas, o latiguillos, se repiten con tanta frecuencia y seguridad, que no se analiza su contenido cada vez que son pronunciadas. Uno de ellos es “Israel es la única democracia de Medio Oriente”. Pero es ¿eso cierto? Debo confesar que no estoy muy convencido de esa verdad. Podremos decir que tenemos “democracia israelí”, pero esta dista mucho con la verdadera democracia tal cual figura descripta en los libros que tratan el tema.

El diccionario Espasa-Calpe define como democracia a la “Doctrina política en favor del sistema de gobierno en que el pueblo ejerce la soberanía mediante la elección libre de sus dirigentes”. ¿Pero el pueblo de Israel tiene esa posibilidad? También se especifica que un buen régimen democrático es cuando los tres poderes constituidos, el Ejecutivo, el Legislativo y el Judicial son totalmente independientes. Y acá volvemos a considerar que ese principio se viola radicalmente en nuestros gobiernos.

La separación del poder ejecutivo y el legislativo es necesaria y no debe soslayarse. Pero en Israel elegimos los representantes a la Kneset y luego estos no solo eligen al poder ejecutivo, sino que forman parte de él. El Primer Ministro nombra una veintena de ministros y estos, salvo en honrosas excepciones, no abandonan su banca parlamentaria. De los 120 miembros del parlamento, aproximadamente el 20 % está en doble función, ocupando puestos en el poder legislativo y en el judicial. En países normales, o con parlamentarios más responsables, cuando uno de estos es nombrado ministro, inmediatamente renuncian a su banca, pero como en Israel el verbo renunciar no se conjuga en primera persona, esto se pasa por alto. Que siempre ha sido así, o que nadie se ha pronunciado en contra, no es excusa. Podríamos tener menos parlamentarios pero funcionando al cien por cien y no una parte de ellos estando en dos funciones, que deberían ser incompatibles.

Tampoco los partidos políticos son democráticos en la conformación de sus listas. Los más tradicionales celebran elecciones internas, pero luego terminan el trabajo “a mano”. Como buenos artesanos, se elige hasta cierta medida, y luego el favoritismo y la conveniencia hacen de lo suyo. Y no tenemos solo un ejemplo, lo mismo ha ocurrido en casi todos ellos.

Vamos por orden de aparición. Primero fueron las elecciones en el Likud. El P.M. estaba apurado para tener su lista y no permitir que los disidentes se organicen. Conclusión fue casi solo a las elecciones y logró el 80 % de los votos.

En la formación de las listas pasaron cosas muy curiosas. Estamos en Tierra Santa. Cristo paseo por nuestro suelo. Del Capítulo 6 del Evangelio según San Marcos, comenzando por el versículo 30, extraemos que él logró la multiplicación de los panes y los peces. Pues los candidatos del Likud lograron lo mismo. En listas de 1500 personas con derecho a votar, aparecieron 2200 sufragios. Y no fue en una sola urna, fue en muchas más de lo aconsejable. Ahora se expedirá el Tribunal de Honor del partido y todo se solucionará o tapará. Usted elige el término que desee. Pero ¿Por qué el Tribunal de Honor y no la Justicia común? Porque dentro del partido no se hará denuncia alguna para no ser sancionado luego con la excomunión.

Además al ver los resultados se dieron cuenta que dentro de los 20 primeros lugares solo figuran dos mujeres y se debe mover algo para subsanar tal error. No vaya a ser que se los considere un partido machista o xenófobo.

Esto se solucionará sin ninguna duda pero de algo estamos seguros. Serán los mismos que en la actual legislatura. Los candidatos son los mismos, y si en la Kneset 19 fracasaron, ¿Por qué no van a fracasar en la 20?

En el viejo Avodá o nuevo Partido Sionista han elaborado una lista de corte artesanal. Como en los tiempos donde los grandes maestros aleccionaban a sus aprendices. Primero Isaac Herzog pactó una alianza con Tzipi Livni y prácticamente obligó al partido a aceptar. Luego le dio el segundo lugar en la lista que él encabezaría y le dejó otros cuatro puestos para que esta designe, sin ningún tipo de elección, a cuatro acólitos, ante la mirada de asombro de los viejos afiliados. Y luego, si quedan lugares libres, a los tradicionales.

De esta forma retorna Amir Peretz a su primer amor y los otros candidatos son elegidos para mejorar la imagen de la lista. No había ningún olé. Magnífico, se elige a una periodista del canal ruso de televisión para que logre penetración como mujer, olá y vinculación con la keilá rusa. Sobra ella no tengo ningún reparo. No acostumbro a ver el canal 9 de T.V. por lo cual para mí, es una completa desconocida. No tengo idea si es capaz o no, pero casi todos los votantes de la lista están en la misma condición que yo, así que deben votarla, sí o sí. Democracia al más puro estilo del Kremlin.

En lo que han tenido más suerte es en la composición de la lista. Se han elegido siete mujeres entre los 23 primeros puestos (cifra que como mínimo estiman las encuestas) y la segunda, la tercera y la cuarta del listado son de ese sexo. También dentro de los primeros puestos hay siete candidatos que harán su debut en la Kneset.

El tercero en discordia es HaBait Hayeudí. El partido que encabeza Neftalí Benett tiene la misma enfermedad que el Likud. Parece ser un mal de derechas. Los votos se reproducen dentro de las urnas y salen más boletas que electores inscriptos. Es de suponer que encontrarán un buen antídoto para el mismo. Pero todo se arregla en casa.

El único partido tradicional que también ha tenido internas es Meretz. Este está bastante de capa caída pero se votó y el gran pecado vuelve a ser que no hay caras nuevas.

En Shas la agrupación que seguía al Rabino Ovadia Yosef tiene varios problemas internos. Todos se pelean por su herencia. La familia por su herencia económica y los políticos por su legado espiritual. Deri, que sí que no. Que me ofendo, que me hago el ofendido. E Ishai corre el riesgo, con su separación del viejo tronco partidario, de no llegar al mínimo necesario de votos. Lo que es presumible es que el sector logre menor representación que la que tenía en parlamentos anteriores.

En el resto se usó el “dedometro, el amiguismo o la conveniencia” como quiera llamarse. En Yes Atid, Lapid nombra a gusto de su paladar y no se espera que logre más que la mitad que mandatos de la cadencia anterior. Moshe Kahlon con su nuevo partido va eligiendo candidato por candidato midiendo astutamente a los sectores de los cuales piensa lograr votos, para que todos ellos se encuentren representados y Avigdor Lieberman en Israel Beiteinu trata de pasar el escándalo que han desatado gran número de sus parciales, tratando de superar el contratiempo, sin salpicarse demasiado. No es fácil. En el único sector que no hay problemas es en Iaadut Hatorá. En el partido religioso asquenazí, el Supremo decidió y ellos acatan el sacrificio que le puede significar ir a la Kneset.

Por último los partidos árabes se han unido y presentarán una lista conjunta. Por lógica sin elección interna y para conveniencia de los conocidos de siempre. Pueden ir aumentado el número total de electos. Es un tema que los políticos deberá tratar de prevenir. Los árabes significan el 20 % de la población. Es cierto, muchos son menores y no votan, pero en un par de elecciones estos ya lo podrán hacer. Si son el 20 % del electorado pueden a llegar a ser el 20 % del parlamento o sea veinte y cuatro mandatos entre 120. ¿Entonces cómo se va a organizar un ejecutivo si no se quiere contar con su apoyo? Lograr 61 votos sobre 96, en Israel, no lo logra ni Mandrake el Mago.

Hace unas semanas atrás un lector, de nombre Ruben, me manifestaba su sorpresa porque cuando hablé de Manuel Trajtemberg como argentino y candidato en Avodá, no mencioné a Jaim Yelín de Yesh Atid y Danny Dayan de Bait Haiheudí que figuraban también como postulantes. Tiene razón, pero esperé a que estuviesen todas las listas configuradas para saber qué novedades teníamos. Son tres latinoamericanos con posibilidades concreta de ingresar a la Kneset 20 y les deseo suerte a todos.

Como puede verse, “Israel es la única democracia de Medio Oriente”, pero del modelo de democracia que puede entenderse en esta zona del mapa. Todo esto requiere un estudio del cambio del sistema de elecciones, pero ahora no es importante aunque debería serlo para la próxima, para evitar males mayores.

El nuevo parlamento deberá nombrar inmediatamente después de constituirse una comisión de expertos en el tema, no políticos, sino juristas para que en un plazo más o menos perentorio emita su dictamen y proyecto. Caso contrario corremos el riesgo que cada año y medio o dos caiga el gobierno de turno. El país puede transformarse en ingobernable.

A pesar de lo detallado más arriba aliento a todos a ir a votar. El derecho de emitir el voto es insoslayable. Hay malos y menos malos. Sepa el pueblo elegir. Pero tengamos en cuenta que lo peor que se puede hacer es no concurrir. De esa forma se favorecen los malos gobiernos y moralmente nos dan la imposibilidad de luego criticar.

Es este el último artículo que publicaré en el NotiOlei hasta luego del 17 de marzo. Si bien los artículos firmados son a título personal, entiendo que mi posición dentro de la OLEI me inhibe para seguir escribiendo sobre el particular. Luego de esa fecha espero retomar el dialogo con mis lectores.

Cr. Víctor Vaisman

Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.