Comentarios sobre la actualidad israelí

Opinión
Tipo y tamaño de letra

La semana anterior,  Hassan Nazrah’la, líder del movimiento terrorista libanés Hizbulá, negaba ante los medios, que algún  combatiente de su organización  estuviera luchando en el Golán sirio, en las cercanías de Israel. Días mas tarde, tres vehículos que circulaban a  pocos kilómetros de la frontera, fueron destruidos, resultando todos sus ocupantes  muertos. En el  ataque, fallecieron 12 combatientes. Seis altos comandantes de la milicia Hizbulá, entre ellos Yihad Mournía, jefe de las unidades especiales de ese movimiento, e hijo de  Ymad Mournía, que  fue comandante en jefe de esa milicia en el pasado. 

La semana anterior,  Hassan Nazrah’la, líder del movimiento terrorista libanés Hizbulá, negaba ante los medios, que algún  combatiente de su organización  estuviera luchando en el Golán sirio, en las cercanías de Israel. Días mas tarde, tres vehículos que circulaban a  pocos kilómetros de la frontera, fueron destruidos, resultando todos sus ocupantes  muertos. En el  ataque, fallecieron 12 combatientes. Seis altos comandantes de la milicia Hizbulá, entre ellos Yihad Mournía, jefe de las unidades especiales de ese movimiento, e hijo de  Ymad Mournía, que  fue comandante en jefe de esa milicia en el pasado. 



Mournia padre, quien fuera identificado como el cerebro ejecutor del atentado a  la AMIA en  Argentina, en 1994,  fue ultimado   por agentes del Mosad  en una callejuela  de Damasco-Siria, en  2008.  Entre los libaneses, se encontraban el vicecomandante de Hizbulá en Siria y cuatro jefes  más de esa milicia. Irán, confesó al día siguiente, que entre los viajantes en los vehículos, se encontraba el general Muhamad Ali Aldadi, y cinco oficiales iraníes más. Aldadi era un alto  jerarca de las Guardias Revolucionarias de ese país, destacado en Siria como asesor especial de Al’Asad en la guerra civil que se viene desarrollando allí,  desde el 2011. Como se ve claramente, ahora en Siria, las manos que operan  son las del  Hizbula, mientras que el cerebro es el de Irán. Dos archienemigos de Israel. Los medios libaneses y los de otros países árabes, no tardaron en dar cuenta del incidente,  atribuyendo el ataque a Israel. En Jerusalén, se guardó un cerrado hermetismo al respecto. La avalancha de información en los medios  y en  las redes sociales, que señalaban a Tzahal como responsable del hecho, solo logró evacuar  una escueta alusión al caso, por parte del ministro de Defensa israelí Moshe Yaalon. Éste declaró, que Israel estará siempre atento para frustrar en todo momento y en cualquier lugar, toda amenaza que se geste contra su seguridad y la vida  de sus ciudadanos. 

Hasta ahora, ese ha sido el único comentario de parte de una fuente oficial  israelí sobre lo acontecido. Algunos medios informaron que un helicóptero de Tzahal, lanzo dos misiles sobre la caravana, en una acción que duro menos de un minuto. Observadores de la ONU destacados en la frontera, aseguran sin embargo, haber divisado  dos pequeños aviones no tripulados que sobrevolaron  la zona del incidente. El asombro de sirios e iraníes y de los países árabes, no solo se basa  en la  impactante acción, sino  en la calidad de las fuentes de  inteligencia, que finalmente condujeron al preciso lugar del incidente. Según expertos en el tema, el ataque, sobrevino luego de un muy celoso y largo seguimiento de los movimientos de  los militares libaneses e iraníes ultimados. Esa realidad, rechaza de raíz, la insinuación de algún medio político, quien señalo que el ataque podría  estar impulsado por mezquinos intereses políticos, 57 días antes de las elecciones. La casi totalidad de los lideres políticos israelíes, incluyendo a los mas férreos enemigos de Netanyahu, no se  adhirieron a ese tipo de especulaciones. Ahora, solo queda esperar y ver como y cuando se van a hacer efectivas las prometidas amenazas de venganza, proclamadas por Irán y sus vasallos del Hizbula. Antes, deberían  explicar a sus pueblos y al mundo, que hacían juntos seis comandantes del Hizbulá   y seis oficiales de las Guardias Revolucionarias iraníes en suelo sirio,  muy cerca de la frontera israelí. Fuera de recoger un ramo de margaritas en el campo, por supuesto.

La caldera política

En tanto se acerca la fecha de las elecciones, proclamadas para el 17 de marzo próximo, el panorama  político-partidario va trastocándose día a día, al tiempo que va tomando ya, forma definitiva. El Likud ha conformado  ya su plantilla de candidatos, encabezada por Netanyahu. La lista es casi una repetición  de la vigente bancada en la  Kneset actual. Solo fueron relegados a lugares no reales, algunos elementos de la ultraderecha, aunque  otros,  se cuentan  entre  los primeros veinte lugares. No hay caras nuevas y las distintas fuerzas internas, solo han cambiado entre si, posiciones en la plantilla. La lista presenta  a solo dos mujeres entre los 20 primeros lugares. Quizás lo más vergonzante  de las primarias en el Likud, sea que se hayan comprobado  serias irregularidades en el conteo de los votos. Hecho éste que ha conducido a algunos candidatos a  recurrir a la corte de honor del partido o  a la vía judicial, a fin de definir allí, sus  puestos en disputa. Por el contrario, en Avodá, las primarias se desarrollaron en un ambiente festivo y de  perfecto orden. Allí se  han visto surgir a jóvenes y nuevas  caras, junto a diputados con experiencia parlamentaria. Mas tarde, Hertzog y Livni anunciaron la incorporación  un prestigioso profesor de economía de renombre internacional, candidato  a ser ministro de economía, si la lista gana las elecciones. Han sido electas cuatro  mujeres en los primeros 10 lugares  y ocho  de un total de  20. Representación proporcional  de géneros, realmente  inusitada  en la política israelí. La unión entre Avodá y  Hatnuá de Tzipi Livni, ha decidido adoptar el nombre de “Frente Sionista”, para las próximas elecciones. Dos partidos mas que se disputan entre si, las preferencias de los votantes de centro o de los llamados votos  “flotantes”,  son Yesh Atid liderado por Yair Lapid y  el nuevo partido “Todos”,  encabezado por Moshe Kahalon.  Ambos están hasta ahora, empatados en las encuestas. Israel Beiteinu de Avigdor Lieberman por su parte, esta viendo disminuir su caudal de  preferencias, sobre todo por la investigación policial  abierta  en contra de algunos de sus lideres, sospechosos de actos  de corrupción. En ninguno de estos tres partidos, se han realizado elecciones primarias. Por el contrario, la conformación de la plantilla ha sido prerrogativa exclusiva de sus líderes.  El partido nacional-religioso, HaBait Haiudit que presume de  haber integrado a  sus filas a nuevos simpatizantes derechistas laicos, ha electo una plantilla donde  casi todos  son  nacional-religiosos y ortodoxos. Solo una mujer  laica, “adorna” el tercer lugar de la misma. El partido Meretz, ha elegido también a sus candidatos en primarias, pero de ellas no han surgido caras nuevas en su lista. Los tres partidos árabes al parecer, conformarán  una lista unificada,  que posiblemente integre también al partido comunista  Jadash. Una de las fracciones en las que se ha dividido el partido ortodoxo sefardí Shas, liderada por Arieh Deri, está viendo decrecer su potencial electoral. La otra, se ve incapaz por el momento de  traspasar  la barrera minima de  votos, establecida para llegar a la Kneset.

La rotunda negativa de todos los partidos ortodoxos, de permitir a mujeres integrar sus listas, ha originado una reacción inesperada. Ante tan  absurda, y antidemocrática situación, un grupo de mujeres ortodoxas  bajo el lema, “si no somos  aptas para ser electas, tampoco lo seremos para votar”, esta conformando ahora un  partido para presentarse por separado en las elecciones. Hecho que constituye sin duda, una verdadera  sensación en el panorama político israelí y a la vez, una mecha explosiva al interior de  las comunidades ortodoxas. Tal y como se presenta el panorama en el espectro político,  la tan fragmentada sociedad israelí, compuesta  por tantos y diferentes  grupos confesionales, étnicos, culturales o ideológicos, demuestra dar lugar para que todos  los sectores participen de la vida política. Claro que  se corre el  riesgo, de que esa gran  fiesta democrática, se convierta  en una verdadera orgia partidaria. Que  no permita, el establecimiento de un gobierno que pueda mantener  una sólida y razonable estabilidad. En tanto, en las muchas encuestas de intención de voto que prenden reflejar la voluntad de la ciudadanía en un momento dado,  el Frente Sionista de Avodá y Hatnuá,  sobrepasa  al Likud, con  una minima diferencia  Una vez constituidas las listas partidarias y con la apertura de la campaña electoral,  se hará  imperativo que cada partido  exponga  claramente, sus tesis ideológicas, sus posiciones  y   alternativas políticas en distintos campos. Ello en cuanto al posicionamiento de Israel en el ámbito  internacional, a  las relaciones con la administración norteamericana  o con la Comunidad Europea. Pero y en especial,  en relación   al conflicto con los  palestinos. Otro tema ineludible será  sin duda, el socio-económico. Dado que  miles de familias que  aun integrando  el mercado laboral, se hallan sumidas en una situación de pobreza vergonzante. Las opciones reales para constituir el nuevo   gobierno, no estarán basadas por supuesto, en un solo partido. A menos que alguno de ellos obtenga  por lo menos, un tercio del total de las 120 bancas  a elección. Logro  que hoy se considere una misión imposible, para cualquiera de los partidos contrincantes. Por lo  tanto, solo la  suma de  los partidos que conformen  uno de los dos grandes bloques, hará posible  la constitución  de un nuevo gobierno de orientación política definida. El bloque de derecha nacional y religioso,  encabezado por el Likud, o el bloque de centro-izquierda liberal, liderado por el Frente Sionista. Los ciudadanos naturalmente, tendrán la última palabra al respecto.

Un tema explosivo

La decisión del doctor David Guiló, responsable del Departamento que regula las normas antimonopólicas  del ministerio de Hacienda, ha declarado ilegales  los acuerdos firmados hace solo tres años, entre el estado y  las empresas explotadoras de gas. Ello ha causado  no solo sorpresa,  sino una verdadera conmoción  en el país. Como se sabe, los yacimientos de gas natural y las reservas en ellos acumuladas, han cambiado en un muy corto periodo, la realidad energética y económica del país. Hasta principios del siglo 21, muy pocos sospechaban que en las profundidades de la plataforma submarina del Mediterráneo, se encontrarían yacimientos capaces de brindar a Israel una autonomía casi total en cuanto a sus fuentes energéticas. Desde su nacimiento, el país estuvo supeditado y pendiente del suministro de energéticos de todo tipo, provenientes del exterior. Con todo lo que ello significa, para un país que ha sufrido constantes amenazas y frecuentes confrontaciones bélicas,  embargos y amagos de sanciones políticas. Desde 1982 y en base a los acuerdos de paz firmados con Egipto, Israel adquirió  petróleo y luego  gas de ese país,  hasta el colapso del  año 2011. Los repentinos cambios políticos acaecidos en Egipto entonces y la acción de grupos islamistas que dinamitaron 17 veces el gasoducto en Sinaí, colocaron a Israel en una situación energética harto difícil. El descubrimiento de los yacimientos de gas que según apreciaciones de expertos, acumulan hasta 900  mil millones de metros cúbicos de ese combustible, han cambiado por completo el panorama. Cinco pozos de gran profundidad, tienen comprobadas reservas para proveer a Israel de gas, para los cien años venideros. La empresa israelí Délek, junto al consorcio norteamericano Nobel Energy y otras empresas subsidiarias asociadas, son las que han invertido en las perforaciones, la construcción de  plataformas de extracción y  en el gasoducto que conduce el fluido hacia la costa israelí. Hace solo tres años y luego de una larga  y ardua negociación, que también   involucrara a toda la opinión publica, se firmaron finalmente los contratos de explotación, se estipularon las condiciones de compra-venta y las cuotas de exportación permitidas. Las empresas explotadoras se comprometieron a pagar altas regalías por la extracción de un recurso que es de propiedad  nacional, amen de los impuestos que se devenguen  por  las ventas del producto. Tanto al mercado nacional como al extranjero. Aunque el gas israelí solo representa un 0.5% del total de las reservas mundiales comprobadas, para el país es hasta ahora el único recurso natural de valor real que posee. Y que por sobre todas las cosas, le asegura una autonomía absoluta de abastecimiento. Ahora en una nueva revisión de los contratos, el doctor Guiló, ha manifestado que los mismos, convierten a las empresas explotadoras, en un monopolio absoluto, que contradice las leyes del país al respecto. Una de  las posibles vías de solución que se entrevén, sería que se vendan a  terceros uno o mas de los yacimientos. Otra variante podría ser, que el estado se haga con una parte sustancial del paquete accionario, convirtiéndose así, en socio  de las empresas explotadoras. De ese modo también, se aseguraría un control de precio sobre el producto. Los medios le han dado una  amplia difusión al asunto, originado una renovada discusión  de orden publico. Así como se ha valorado mucho  la medida tomada por Guiló, a la vez que se ha criticado la falta de confiabilidad en el estado, en cuanto al respeto y apego a  compromisos contraídos con el sector privado. La medida precautoria incluso, ha originado la discreta intervención de la administración norteamericana, en cuanto a la trasgresión  de  derechos adquiridos, por  las compañías de esa nacionalidad. Cabe destacar que en tanto, se han firmado contratos de venta al exterior así como cartas de intención con Jordania y Egipto para la venta de gas israelí. Al  momento ambos países decidido congelarlas,  hasta tanto no reaclare el panorama y se tome una decisión consensuada y  definitiva al respecto.

Alto en el espacio
    
Los medios especializados han anunciado últimamente, que la Agencia Espacial Israelí, se apresta en el futuro cercano, a lanzar al espacio desde Guinea, el  satélite “Venus” de fabricación franco-israelí. Junto a el se lanzarán, tres nano-satélites, del tamaño de una caja de zapatos. Proyecto de avanzada de la industria espacial israelí,  que representa una verdadera revolución tecnológica tanto en el ámbito de la investigación académica, como en el de la industria espacial, de la que participan solo algunos pocos países del mundo. Se trata de tres diminutos satélites, únicos en su tipo hasta ahora en el mundo, que navegarán  en el espacio como una flota,  conectada entre si, la cual  seria autónoma, aunque también podría recibir órdenes desde tierra. Los diminutos satélites y sus componentes de nano-tecnología interior,  podrían realizar tareas de rastreo, ubicación y rescate, con una precisión  absoluta. Por ejemplo, como en  el caso de los aviones  extraviados en pleno vuelo,  ocurridos últimamente. El proyecto es producto de la cooperación de varias empresas israelíes que  trabajan mancomunadas con la Agencia Espacial Nacional, tales como Rafael, la Industria Aeronáutica y  Elbit Systems. La que a su vez está desarrollando un proyecto similar propio. Según el proyecto, los diminutos satélites, navegarán  durante un año a una distancia de 250 kilómetros entre si. Serán totalmente autónomos en su navegación,  como así en las funciones que desarrolle cada uno de ellos, estando intercomunicados  entre si. El mercado  espacial mundial  actual, posee un valor de unos 150 mil millones de dólares. Israel, según las fuentes, pretende hacerse de  un 5% del mismo, a corto plazo. Solo habrá que elevar la mirada hacia el infinito y extender las manos  para lograrlo.

Rafael Arazi

La semana anterior, Hassan Nazrah’la, líder del movimiento terrorista libanés Hizbulá, negaba ante los medios, que algún combatiente de su organización  estuviera luchando en el Golán sirio, en las cercanías de Israel. Días mas tarde, tres vehículos que circulaban a pocos kilómetros de la frontera, fueron destruidos, resultando todos sus ocupantes  muertos. En el ataque, fallecieron 12 combatientes. Seis altos comandantes de la milicia Hizbulá, entre ellos Yihad Mournía, jefe de las unidades especiales de ese movimiento, e hijo de Ymad Mournía, que fue comandante en jefe de esa milicia en el pasado.

Mournia padre, quien fuera identificado como el cerebro ejecutor del atentado a la AMIA en Argentina, en 1994, fue ultimado  por agentes del Mosad  en una callejuela de Damasco-Siria, en  2008. Entre los libaneses, se encontraban el vicecomandante de Hizbulá en Siria y cuatro jefes más de esa milicia. Irán, confesó al día siguiente, que entre los viajantes en los vehículos, se encontraba el general Muhamad Ali Aldadi, y cinco oficiales iraníes más. Aldadi era un alto jerarca de las Guardias Revolucionarias de ese país, destacado en Siria como asesor especial de Al’Asad en la guerra civil que se viene desarrollando allí, desde el 2011. Como se ve claramente, ahora en Siria, las manos que operan son las del  Hizbula, mientras que el cerebro es el de Irán. Dos archienemigos de Israel. Los medios libaneses y los de otros países árabes, no tardaron en dar cuenta del incidente, atribuyendo el ataque a Israel. En Jerusalén, se guardó un cerrado hermetismo al respecto. La avalancha de información en los medios y en las redes sociales, que señalaban a Tzahal como responsable del hecho, solo logró evacuar una escueta alusión al caso, por parte del ministro de Defensa israelí Moshe Yaalon. Éste declaró, que Israel estará siempre atento para frustrar en todo momento y en cualquier lugar, toda amenaza que se geste contra su seguridad y la vida de sus ciudadanos.

Hasta ahora, ese ha sido el único comentario de parte de una fuente oficial israelí sobre lo acontecido. Algunos medios informaron que un helicóptero de Tzahal, lanzo dos misiles sobre la caravana, en una acción que duro menos de un minuto. Observadores de la ONU destacados en la frontera, aseguran sin embargo, haber divisado  dos pequeños aviones no tripulados que sobrevolaron la zona del incidente. El asombro de sirios e iraníes y de los países árabes, no solo se basa en la  impactante acción, sino en la calidad de las fuentes de inteligencia, que finalmente condujeron al preciso lugar del incidente. Según expertos en el tema, el ataque, sobrevino luego de un muy celoso y largo seguimiento de los movimientos de los militares libaneses e iraníes ultimados. Esa realidad, rechaza de raíz, la insinuación de algún medio político, quien señalo que el ataque podría estar impulsado por mezquinos intereses políticos, 57 días antes de las elecciones. La casi totalidad de los lideres políticos israelíes, incluyendo a los mas férreos enemigos de Netanyahu, no se adhirieron a ese tipo de especulaciones. Ahora, solo queda esperar y ver como y cuando se van a hacer efectivas las prometidas amenazas de venganza, proclamadas por Irán y sus vasallos del Hizbula. Antes, deberían explicar a sus pueblos y al mundo, que hacían juntos seis comandantes del Hizbulá   y seis oficiales de las Guardias Revolucionarias iraníes en suelo sirio, muy cerca de la frontera israelí. Fuera de recoger un ramo de margaritas en el campo, por supuesto.

La caldera política

En tanto se acerca la fecha de las elecciones, proclamadas para el 17 de marzo próximo, el panorama político-partidario va trastocándose día a día, al tiempo que va tomando ya, forma definitiva. El Likud ha conformado ya su plantilla de candidatos, encabezada por Netanyahu. La lista es casi una repetición de la vigente bancada en la  Kneset actual. Solo fueron relegados a lugares no reales, algunos elementos de la ultraderecha, aunque  otros, se cuentan entre  los primeros veinte lugares. No hay caras nuevas y las distintas fuerzas internas, solo han cambiado entre si, posiciones en la plantilla. La lista presenta a solo dos mujeres entre los 20 primeros lugares. Quizás lo más vergonzante  de las primarias en el Likud, sea que se hayan comprobado serias irregularidades en el conteo de los votos. Hecho éste que ha conducido a algunos candidatos a  recurrir a la corte de honor del partido o a la vía judicial, a fin de definir allí, sus puestos en disputa. Por el contrario, en Avodá, las primarias se desarrollaron en un ambiente festivo y de  perfecto orden. Allí se han visto surgir a jóvenes y nuevas caras, junto a diputados con experiencia parlamentaria. Mas tarde, Hertzog y Livni anunciaron la incorporación un prestigioso profesor de economía de renombre internacional, candidato a ser ministro de economía, si la lista gana las elecciones. Han sido electas cuatro mujeres en los primeros 10 lugares y ocho de un total de 20. Representación proporcional de géneros, realmente inusitada  en la política israelí. La unión entre Avodá y  Hatnuá de Tzipi Livni, ha decidido adoptar el nombre de “Frente Sionista”, para las próximas elecciones. Dos partidos mas que se disputan entre si, las preferencias de los votantes de centro o de los llamados votos “flotantes”, son Yesh Atid liderado por Yair Lapid y  el nuevo partido “Todos”, encabezado por Moshe Kahalon.  Ambos están hasta ahora, empatados en las encuestas. Israel Beiteinu de Avigdor Lieberman por su parte, esta viendo disminuir su caudal de  preferencias, sobre todo por la investigación policial  abierta en contra de algunos de sus lideres, sospechosos de actos de corrupción. En ninguno de estos tres partidos, se han realizado elecciones primarias. Por el contrario, la conformación de la plantilla ha sido prerrogativa exclusiva de sus líderes. El partido nacional-religioso, HaBait Haiudit que presume de  haber integrado a sus filas a nuevos simpatizantes derechistas laicos, ha electo una plantilla donde casi todos son nacional-religiosos y ortodoxos. Solo una mujer laica, “adorna” el tercer lugar de la misma. El partido Meretz, ha elegido también a sus candidatos en primarias, pero de ellas no han surgido caras nuevas en su lista. Los tres partidos árabes al parecer, conformarán una lista unificada,  que posiblemente integre también al partido comunista Jadash. Una de las fracciones en las que se ha dividido el partido ortodoxo sefardí Shas, liderada por Arieh Deri, está viendo decrecer su potencial electoral. La otra, se ve incapaz por el momento de traspasar la barrera minima de  votos, establecida para llegar a la Kneset.

La rotunda negativa de todos los partidos ortodoxos, de permitir a mujeres integrar sus listas, ha originado una reacción inesperada. Ante tan absurda, y antidemocrática situación, un grupo de mujeres ortodoxas  bajo el lema, “si no somos aptas para ser electas, tampoco lo seremos para votar”, esta conformando ahora un  partido para presentarse por separado en las elecciones. Hecho que constituye sin duda, una verdadera sensación en el panorama político israelí y a la vez, una mecha explosiva al interior de las comunidades ortodoxas. Tal y como se presenta el panorama en el espectro político, la tan fragmentada sociedad israelí, compuesta por tantos y diferentes grupos confesionales, étnicos, culturales o ideológicos, demuestra dar lugar para que todos los sectores participen de la vida política. Claro que  se corre el riesgo, de que esa gran fiesta democrática, se convierta en una verdadera orgia partidaria. Que no permita, el establecimiento de un gobierno que pueda mantener una sólida y razonable estabilidad. En tanto, en las muchas encuestas de intención de voto que prenden reflejar la voluntad de la ciudadanía en un momento dado, el Frente Sionista de Avodá y Hatnuá,  sobrepasa  al Likud, con una minima diferencia Una vez constituidas las listas partidarias y con la apertura de la campaña electoral, se hará imperativo que cada partido exponga claramente, sus tesis ideológicas, sus posiciones  y  alternativas políticas en distintos campos. Ello en cuanto al posicionamiento de Israel en el ámbito internacional, a las relaciones con la administración norteamericana o con la Comunidad Europea. Pero y en especial, en relación al conflicto con los palestinos. Otro tema ineludible será  sin duda, el socio-económico. Dado que miles de familias que aun integrando el mercado laboral, se hallan sumidas en una situación de pobreza vergonzante. Las opciones reales para constituir el nuevo gobierno, no estarán basadas por supuesto, en un solo partido. A menos que alguno de ellos obtenga por lo menos, un tercio del total de las 120 bancas  a elección. Logro que hoy se considere una misión imposible, para cualquiera de los partidos contrincantes. Por lo tanto, solo la suma de  los partidos que conformen uno de los dos grandes bloques, hará posible la constitución  de un nuevo gobierno de orientación política definida. El bloque de derecha nacional y religioso,  encabezado por el Likud, o el bloque de centro-izquierda liberal, liderado por el Frente Sionista. Los ciudadanos naturalmente, tendrán la última palabra al respecto.

Un tema explosivo

La decisión del doctor David Guiló, responsable del Departamento que regula las normas antimonopólicas  del ministerio de Hacienda, ha declarado ilegales los acuerdos firmados hace solo tres años, entre el estado y las empresas explotadoras de gas. Ello ha causado no solo sorpresa, sino una verdadera conmoción en el país. Como se sabe, los yacimientos de gas natural y las reservas en ellos acumuladas, han cambiado en un muy corto periodo, la realidad energética y económica del país. Hasta principios del siglo 21, muy pocos sospechaban que en las profundidades de la plataforma submarina del Mediterráneo, se encontrarían yacimientos capaces de brindar a Israel una autonomía casi total en cuanto a sus fuentes energéticas. Desde su nacimiento, el país estuvo supeditado y pendiente del suministro de energéticos de todo tipo, provenientes del exterior. Con todo lo que ello significa, para un país que ha sufrido constantes amenazas y frecuentes confrontaciones bélicas, embargos y amagos de sanciones políticas. Desde 1982 y en base a los acuerdos de paz firmados con Egipto, Israel adquirió petróleo y luego  gas de ese país, hasta el colapso del año 2011. Los repentinos cambios políticos acaecidos en Egipto entonces y la acción de grupos islamistas que dinamitaron 17 veces el gasoducto en Sinaí, colocaron a Israel en una situación energética harto difícil. El descubrimiento de los yacimientos de gas que según apreciaciones de expertos, acumulan hasta 900  mil millones de metros cúbicos de ese combustible, han cambiado por completo el panorama. Cinco pozos de gran profundidad, tienen comprobadas reservas para proveer a Israel de gas, para los cien años venideros. La empresa israelí Délek, junto al consorcio norteamericano Nobel Energy y otras empresas subsidiarias asociadas, son las que han invertido en las perforaciones, la construcción de  plataformas de extracción y en el gasoducto que conduce el fluido hacia la costa israelí. Hace solo tres años y luego de una larga  y ardua negociación, que también involucrara a toda la opinión publica, se firmaron finalmente los contratos de explotación, se estipularon las condiciones de compra-venta y las cuotas de exportación permitidas. Las empresas explotadoras se comprometieron a pagar altas regalías por la extracción de un recurso que es de propiedad  nacional, amen de los impuestos que se devenguen por  las ventas del producto. Tanto al mercado nacional como al extranjero. Aunque el gas israelí solo representa un 0.5% del total de las reservas mundiales comprobadas, para el país es hasta ahora el único recurso natural de valor real que posee. Y que por sobre todas las cosas, le asegura una autonomía absoluta de abastecimiento. Ahora en una nueva revisión de los contratos, el doctor Guiló, ha manifestado que los mismos, convierten a las empresas explotadoras, en un monopolio absoluto, que contradice las leyes del país al respecto. Una de  las posibles vías de solución que se entrevén, sería que se vendan a  terceros uno o mas de los yacimientos. Otra variante podría ser, que el estado se haga con una parte sustancial del paquete accionario, convirtiéndose así, en socio de las empresas explotadoras. De ese modo también, se aseguraría un control de precio sobre el producto. Los medios le han dado una amplia difusión al asunto, originado una renovada discusión de orden publico. Así como se ha valorado mucho la medida tomada por Guiló, a la vez que se ha criticado la falta de confiabilidad en el estado, en cuanto al respeto y apego a compromisos contraídos con el sector privado. La medida precautoria incluso, ha originado la discreta intervención de la administración norteamericana, en cuanto a la trasgresión de  derechos adquiridos, por las compañías de esa nacionalidad. Cabe destacar que en tanto, se han firmado contratos de venta al exterior así como cartas de intención con Jordania y Egipto para la venta de gas israelí. Al momento ambos países decidido congelarlas, hasta tanto no reaclare el panorama y se tome una decisión consensuada y definitiva al respecto.

Alto en el espacio

 

Los medios especializados han anunciado últimamente, que la Agencia Espacial Israelí, se apresta en el futuro cercano, a lanzar al espacio desde Guinea, el satélite “Venus” de fabricación franco-israelí. Junto a el se lanzarán, tres nano-satélites, del tamaño de una caja de zapatos. Proyecto de avanzada de la industria espacial israelí,  que representa una verdadera revolución tecnológica tanto en el ámbito de la investigación académica, como en el de la industria espacial, de la que participan solo algunos pocos países del mundo. Se trata de tres diminutos satélites, únicos en su tipo hasta ahora en el mundo, que navegarán en el espacio como una flota,  conectada entre si, la cual seria autónoma, aunque también podría recibir órdenes desde tierra. Los diminutos satélites y sus componentes de nano-tecnología interior, podrían realizar tareas de rastreo, ubicación y rescate, con una precisión absoluta. Por ejemplo, como en el caso de los aviones extraviados en pleno vuelo,  ocurridos últimamente. El proyecto es producto de la cooperación de varias empresas israelíes que trabajan mancomunadas con la Agencia Espacial Nacional, tales como Rafael, la Industria Aeronáutica y  Elbit Systems. La que a su vez está desarrollando un proyecto similar propio. Según el proyecto, los diminutos satélites, navegarán durante un año a una distancia de 250 kilómetros entre si. Serán totalmente autónomos en su navegación, como así en las funciones que desarrolle cada uno de ellos, estando intercomunicados  entre si. El mercado  espacial mundial actual, posee un valor de unos 150 mil millones de dólares. Israel, según las fuentes, pretende hacerse de un 5% del mismo, a corto plazo. Solo habrá que elevar la mirada hacia el infinito y extender las manos para lograrlo.

Rafael Arazi