Las elecciones en Israel

Opinión
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El 17 de setiembre los israelíes iremos a las urnas por segunda vez en el año para elegir una nueva Knesset (parlamento israelí) y en esa forma usar el derecho que tenemos de expresar nuestra opinión en un país democrático. En Israel rige el sistema parlamentario y este surge de la voluntad popular a través de elecciones directas donde se vota a diferentes partidos políticos. Este proceso democrático de elección de gobierno tiene lugar en Israel desde su creación hace ya 71 años. Pese a ser un país que tiene problemas con parte de sus vecinos desde su creación, este proceso no se interrumpe.

El 17 de setiembre los israelíes iremos a las urnas por segunda vez en el año para elegir una nueva Knesset (parlamento israelí) y en esa forma usar el derecho que tenemos de expresar nuestra opinión en un país democrático. En Israel rige el sistema parlamentario y este surge de la voluntad popular a través de elecciones directas donde se vota a diferentes partidos políticos. Este proceso democrático de elección de gobierno tiene lugar en Israel desde su creación hace ya 71 años. Pese a ser un país que tiene problemas con parte de sus vecinos desde su creación, este proceso no se interrumpe.

Luego de realizadas las elecciones y obtenidos los resultados, el Presidente convoca a los diferentes partidos representados en la nueva Knesset a una serie de encuentros. En estos, cada partido propone al Presidente a la persona que le parece la indicada para formar el nuevo gobierno. Luego de estos encuentros, el Presidente nombra a la persona que tiene las mejores posibilidades para formar el nuevo gobierno ( no siempre miembro del partido mayoritario). El candidato a formar el nuevo gobierno empezará las negociaciones con diferentes partidos para formar la coalición gubernamental donde cada partido presenta sus condiciones para formar parte del gobierno.
Este gobierno necesita el apoyo parlamentario, por lo tanto estará formado por una coalición de partidos que tengan al menos la mitad mas uno ( 61 escaños de los 120) en la Knesset. El gobierno puede ser derrocado también por un voto de desconfianza de la Knesset.
Pese a los problemas somos testigos de a donde ha llegado Israel. Es un ejemplo para el mundo y un orgullo para el pueblo judío. Es nuestra obligación hacer todo lo que esté a nuestro alcance para que la obra siga y aún mejorarla. No todo es perfecto, hay muchas cosas que necesitan ser mejoradas como el costo de la vida, la igualdad social, o hacer todo lo posible por solucionar el conflicto con nuestros vecinos más cercanos, los palestinos.
La votación en Israel no es obligatoria, pero es un deber moral participar del acto electivo. Todos queremos un país mejor y para ello debemos dar nuestro voto al partido que nos parezca el más indicado. No votar es darle poder a grupos que tienen intereses contrarios a los nuestros. Hagamos uso de nuestro derecho democrático y votemos por el bien nuestro y del país. Y que logremos llegar a un buen Gobierno cuyo mayor interés sea mejorar el bienestar de todos los ciudadanos