La crisis mundial provocada por el virus Corona ha puesto de manifiesto la importancia de la salud pública.
Israel logró contener el contagio masivo por el virus gracias a una visión adelantada de los posibles consecuencias. El Ministerio de Salud israelí demostró ser efectivo y eso, aún antes de les servicio médico propiamente dicho, lo transforma en uno de los servicios de salud pública mejores del mundo.

Israel cumple 72 años de existencia. Es increíble pensar en todo lo que se ha hecho en estos 72 años de existencia a pesar de ser un país que comenzó su existencia con una guerra por la supervivencia y con pocos recursos humanos y materiales. Un país que hasta hoy día debe velar constantemente por su seguridad. Un país que en un principio absorbió decenas de miles de refugiados de Europa y países árabes, a los que había que brindarles vivienda y alimentos, que tenía que luchar, al mismo tiempo contra enemigos que decidieron que el Estado de Israel debe ser eliminado antes de nacer.

LA PALABRA – Durante cuatro décadas la capital de la República Federal de Alemania fue Bonn y la de la República Democrática Alemana, Berlín. Sin embargo, tras la caída del Telón de Acero transmutado en cemento en el muro que dividía la ciudad y la consiguiente reunificación, Berlín volvió a ser, como siempre lo fue la capital de Alemania, un país que en realidad comenzó a existir como una única entidad nacional hace relativamente muy poco.

Estimados Olim,
La Organizacion Latinoamericana, España y Portugal en Israel (OLEI) está con ustedes y para ustedes, a pesar de que la crisis del Corona Virus nos hace permanecer a cada uno en su casa.
Uno de los objetivos fundamentales de nuestra Organización es ayudar a nuevos olim y residentes temporarios de habla hispana y portuguesa con el fin de facilitarles el proceso de absorción e integración al país. Hoy, este papel es más relevante que nunca. Con ese fin, hemos reclutado a decenas de nuevos voluntarios para brindar una respuesta efectiva y acorde a la situación que nos toca vivir.

LA PALABRA – Los tiempos que estamos viviendo son una escuela muy exigente, pero eficaz, de aprendizaje sobre la vida. Hemos tenido la suerte de gozar de unas décadas excepcionales en la historia del mundo en las que, a pesar de pequeños zigzagueos, la tendencia hacia un mayor grado de libertades era constante. No podemos sino asombrarnos de algunos logros en terrenos como los derechos de las mujeres, aunque seamos conscientes del camino que nos falta recorrer por alcanzar una igualdad, especialmente fuera del mundo occidental. Pero el avance más espectacular ha sido el de la esperanza de vida, gracias a las mejoras en la sanidad y la alimentación, pero no exclusivamente. Ahora, esos avances científicos y tecnológicos resultan insuficientes no sólo para combatir: ni siquiera para comprender a qué nos enfrentamos. Tardamos muy pocas semanas en descifrar la composición bioquímica del enemigo invisible e inanimado que nos amenaza, pero nos sentimos inermes para vencerlo.

En su famosa novela “El amor en tiempos de cólera”, Gabriel Garcia Marquez se refiere ampliamente a la trilogía- AMOR- TIEMPO- ENFERMEDAD.
Estos tres elementos también son relevantes no solo a nivel de novela, sino también a la realidad que vivimos actualmente. Es que se da un vuelco dramatico entre el ORDEN en que cada uno de nosotros y los seres humanos en general a nuestro alrededor actúan de acuerdo a normas sociales claras, dentro de una zona conocida y de repente CAOS- donde ocurre algo que no podía predecirse. Caos puede producirse en cualquier situación repentina; a nivel individual puede ser desocupación o enfermedad, por ejemplo, y en nuestro caso a nivel social es un caos o desorden en toda la humanidad. Es algo nuevo que aparece en lo rutinario de sorpresa , cuando creemos que todo esta bien y seguro , estalla en lo rutinario algo desconocido y produce una amplia crisis a nivel mundial y personal, hasta que surja un nuevo orden.

LA PALABRA – Muchas voces ya nos anuncian que, cuando superemos la actual crisis sanitaria mundial, muchas cosas van a cambiar. Es lo que se empieza a llamar nueva normalidad. Lo que queda claro, comenzando por esta expresión, es que la transformación ya ha empezado por el lenguaje. ¿Qué es una nueva normalidad? ¿En qué se diferencia de una revolución radical? En nada. Después de la Revolución Rusa se impuso una nueva normalidad, al igual que en la de los ayatolás en Irán o tras la conquista de Constantinopla. Puede que al principio cueste aceptarla, pero una vez dentro del nuevo sistema, llegará un momento en que nos parezca la norma.

Casi todos los países del mundo y entre ellos Israel están sufriendo la epidemia del virus Corona. Y en la mayoría de ellos se han tomado medidas de aislamiento para detener o al menos disminuir la propagación del virus.

Hace ya largas semanas que Israel está pasando por una época difícil, al igual que la mayoría de los países del mundo a causa del virus Corona.
Las medidas tomadas por el gobierno para enfrentar esta situación son duras: cierre de todos los centros de estudio, sinagogas iglesias y mezquitas, cierre de negocios y restricción de la libertad de movimiento de la población.

Adriana Nahmod, Psicóloga especialista en educación y familia

Es imposible hablar de otro tema. Es imposible pensar en otra cosa. El coronavirus ya se considera una pandemia y está provocando gran preocupación y malestar emocional a nivel individual y colectivo.

En un mundo hiperconectado y con sobredosis de información, el exceso de mensajes puede generar confusión, angustia, ansiedad y miedo. El modo natural para intentar calmarnos, y hacer frente a la INCERTIDUMBRE, es buscar información y pruebas. Cuando estas son insuficientes, tendemos a llenarlas de “relatos”, “cuentos”… El ser humano necesita encontrar respuestas, razones lógicas, argumentos válidos para calmar su miedo y su ansiedad.

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