Una imagen diferente de Ana Frank

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EL rostro que viene a la mente es el de una imagen vista hasta el hartazgo. Una joven de sonrisa amplia, los ojos mirando hacia arriba, brillantes, expectantes ante la vida. Pero Ana Frank se despidió de este mundo de una forma muy distinta, luego de dos años escondida junto a su familia en el anexo secreto de un edificio en Ámsterdam y de los meses que pasó en campos de concentración, hasta que falleció de tifus en Bergen-Belsen, Alemania, en 1945. Tenía 15 años.

EL rostro que viene a la mente es el de una imagen vista hasta el hartazgo. Una joven de sonrisa amplia, los ojos mirando hacia arriba, brillantes, expectantes ante la vida. Pero Ana Frank se despidió de este mundo de una forma muy distinta, luego de dos años escondida junto a su familia en el anexo secreto de un edificio en Ámsterdam y de los meses que pasó en campos de concentración, hasta que falleció de tifus en Bergen-Belsen, Alemania, en 1945. Tenía 15 años.

Siete décadas después, una escultura de la joven judía realizada por el uruguayo Rubens Fernández Tudurí reivindica una imagen menos idílica de la niña que conmovió al mundo con sus diarios, aquellos publicados con posterioridad por el único sobreviviente de su familia: su padre Otto Frank. La estatua se encuentra desde el jueves 30 de abril en el Parque de la Amistad, en la calle Rivera 3235, frente al Zoológico. Esta muestra una figura esquelética y con la mirada hacia abajo, perdida, desesperanzada. El libro que se convirtió en un ejemplo de entereza y esperanza ante la adversidad es también, como expresa la obra del artista oriental, un símbolo contra la falta de memoria sobre el Holocausto y la barbarie.

"Es una obra muy interesante a nivel mundial porque casi todas las representaciones de Ana Frank que se han hecho están inspiradas en la famosa foto de Ana sonriente, que fue tomada en Alemania cuando era una estudiante", señala Sonia Bandrymer, investigadora de arte nacional. La académica destaca que ante un tiempo en el que es moneda corriente el "desgaste de los íconos y de las imágenes" el rostro genérico de la escultura del uruguayo "se convierte en el símbolo del genocidio humano". "Es muy interesante de ver porque despierta curiosidad, algo que ya no pasa con la foto", agrega.

La obra, que fue creada por Fernández Tudurí en 1965 con motivo de los 20 años de la muerte de la joven alemana, se presentó fuera de concurso ese año en el Salón Nacional de Artes Plásticas, ya que el escultor había ganado el Gran Premio dos años antes. Luego fue exhibida en contadas ocasiones, como en la exposición realizada en 2008 en el Subte en la muestra Proyecto Shoá. La obra, que estaba hasta hace poco en posesión de los dos hijos del artista fallecido en 1993, fue instalada en el espacio público a instancias del expresidente José Mujica, a través del exministro de Educación y Cultura, Ricardo Erlich, como obsequio del gobierno uruguayo a la comunidad judía.

"Él fue el que tuvo la concepción de que era bueno que Montevideo tuviera su Ana Frank, hay muchas ciudades que la tienen. Buenos Aires la adquirió el año pasado, pero lamentablemente compraron una copia de la de Holanda. Es un orgullo tener en el acervo nacional un artista que ya en el año 1965 tuvo su homenaje a Ana Frank. Es de un simbolismo muy grande y no se parece a ninguna otra", sostuvo Bandrymer. La académica destacó, además, la importancia de la obra de Fernández Tudurí, muy interesado en el tema de los Derechos Humanos: "Tiene una cantidad de obras donde trabaja figuras como de niñas, con esas formas alargadas, muy modernas, en una época en que los escultores figurativos se ocupaban más de fenómenos decorativos ornamentales".

Uno de los hijos del artista, quien ostenta el mismo nombre y también es escultor, destacó que su padre quería mucho a esta obra y vivió muy de cerca lo sucedido pues fue contemporáneo a Ana Frank. Otros trabajos de Fernández Tudurí pueden ser vistos actualmente en Poéticas del Silencio (20 años de marchas) en el Subte y en el Museo Blanes hay varias esculturas en la exposición Escultores uruguayos de los siglos XIX y XX. La figura humana. A su vez, dos importantes esculturas del artista son El monumento a la Madre de Paysandú y Maldonado.

Nuevos datos

Bandrymer destacó que la colocación de la escultura coincide con un momento en que la figura de Ana Frank ha vuelto a resonar con fuerza en el mundo. Por un lado, a mediados del mes pasado se informó que un equipo de investigadores holandeses podría haber dado con el lugar donde se encuentra los restos de la joven, a partir del descubrimiento de una fosa común cerca del campo de Bergen-Belsen. Allí también podrían encontrarse los restos de su hermana, Margot, que falleció a los 18 años.

Por otro lado, un reciente documental de Nacional Geographic entrevistó a Hanna Pick, de 86 años, quien fue amiga de la infancia de Ana Frank. Ambas se reencontraron en febrero de 1945 en el campo de concentración Bergen–Belsen donde no pudieron verse pero sí oírse, porque las separaba una cerca tapada. "Todo aquel que leyó El diario de Ana Frank dice que ella creía en lo bueno del hombre, y yo digo que sí, pero eso era antes de Auschwitz".

Vigencia

Publicado en 1947 por Otto Frank bajo el título La casa de atrás, El diario de Ana Frank se encuentra entre los libros más leídos de la historia. Uruguay no es una excepción en el interés profesado hacia los cuadernos íntimos escritos por Annelies Marie Frank entre 1942 y 1944, durante el tiempo en que la joven estuvo escondida junto a su familia de los nazis durante la segunda guerra mundial. El libro sigue siendo hoy muy solicitado en las librerías.

NeyeliForni de Más puro verso sostuvo que por ello hay varias ediciones, desde la más de sencilla de Publimexi a $ 140 a la de tapa dura de Plaza y Janés a $ 420. "Muchos vienen porque se los piden en secundaria", sostuvo. Laura Huertas de Yenny indicó que hay docentes que lo solicitan en el primer año y que también es común que padres, tíos y abuelos se lo regalen a los adolescentes de su familia.