¡Mi abuela Elena era una genia en la cocina! De hecho, muchas de las ideas que vuelco en mis libros, se las debo a su genialidad y a haber compartido tantas elaboraciones a su lado. Mis recuerdos van a la época en que me subía a un banquito cuadrado para alcanzar la mesa donde ella hacía sus artes. El banquito todavía lo tengo en casa, y los recuerdos en el corazón.

Las berenjenas son primeras actrices en cuanta obra culinaria participen. Tienen un sabor “importante”, intenso, que domina el panorama gustativo, y como si fuera poco, son deliciosas.
Esta sugerencia que les convido hoy, estoy segura que les va a gustar a todos.

Esta receta es muy apropiada para Shabat, ya que la podemos calentar cortada en porciones, rápidamente, y queda perfecta.

BIENVENIDO SHABAT A MI MESA
Algo dulce y…para toda hora. Para acompañar nuestro acostumbrado “te con limón”, el café de la sobremesa de Shabat, o el tecito de hierbas, o…el mate! Estos bizcochos los elaboraba mi mamá muy a menudo, y creo que nunca le salieron dos veces iguales. Algo siempre cambiaba, pero eran una delicia segura. Nuestros sabores tradicionales nos acompañan y son bienvenidos en todos los paladares. Y esta receta es especial para todo momento.

Bienvenido Shabat a mi mesa
Desde que me enamoré de la masa de levadura, de amasarla, acariciarla y mimarla, de disfrutar intensamente de esa “magia” que se crea en la transformación de los ingredientes y su relacionamiento, hasta que el horno “da a luz” un precioso pan, invito a quien me quiera escuchar (o leer), a que lo practique y después me cuente.

BIENVENIDO SHABAT A MI MESA
Es muy divertido preparar bocaditos para copetín, crear nuevos sabores y presentaciones diferentes y luego, ¡esperar el aplauso!
Aquí les propongo un bocadito delicioso.

Con pescado hacemos de todo. De todo, en serio. Y siempre queda delicioso porque variamos y jugamos con los condimentos, las hierbas y lo que tenemos en la heladera.

Sale así esta propuesta que pueden variar a gusto, y disfrutar.

BIENVENIDO SHABAT A MI MESA
De las tortas especiadas nos queda siempre un buen recuerdo: perfuman toda la casa y al paladar lo dejan de fiesta. Son sabores y aromas que se hacen irresistibles.
Por eso los convido hoy con esta

¿Qué tal un primer plato de pollo? Nada mejor que un salpicón bien sazonado para empezar un menú, o en una fuente bien adornada, en la mesa de buffet.
Y para Shabat es especial.